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Ven, Sígueme: Buenas Nuevas de Gran Gozo (Helamán 13-16)
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Ven, Sígueme: Buenas Nuevas de Gran Gozo (Helamn 13-16) 🤔¿Qué significa "guardar rigurosamente los mandamientos"? 💡¿Qué sabemos nosotros, como miembros de la iglesia, sobre la luz que el resto del mundo no sabe? 😇¿Por qué es tan importante tener el espíritu con nosotros? Respondemos estas tres preguntas esta semana en nuestro estudio de Helamán 13-16. Transcripción del Episodio: Una cordial bienvenida a todos, especialmente a los que escuchan por primera vez. Recientemente pusimos nuestra hoja de ayuda en pausa, pero la estamos reiniciando nuevamente, así que asegúrense de suscribirse a nuestro boletín en EstudioEn15.com para recibirla en su correo electrónico. Hace unas semanas hablamos de que a Mormón, nuestro editor del Libro de Mormón, le gusta usar el recurso literario del paralelismo: compartir historias paralelas que son similares entre sí, pero con algunas pequeñas diferencias que Mormón quiere destacar. Él hace lo mismo aquí. La semana pasada leímos la historia de Nefi, una nefita, orando y llamando a otros Nefitas al arrepentimiento desde una torre alta en su jardín. Esta semana tenemos a un Lamanita, Samuel, que se para en una muralla de la ciudad y llama a los nefitas de Zarahemla al arrepentimiento. Es asombroso leer acerca de un nefita que llama a otros nefitas al arrepentimiento, pero aún más extraordinario leer acerca de un lamanita llamando a una ciudad nefita al arrepentimiento. Mientras estudiamos, el espíritu te va destacar cosas o pondrá cosas en tu mente. Yo quiero compartir tres principios que se destacaron para mí cuando leí Helamán 13-16. ¡Agarran sus escrituras y comencemos! Segmento Uno Antes de partir para mi misión, muchos miembros de mi barrio y estaca me dieron consejos sobre cómo servir. El consejo más común que recibí fue ser 100% obediente. 100% obediente. Qué significa eso? ¿Realmente el Señor requiere eso de sus misioneros? Ese consejo vino a mi mente nuevamente cuando leí Helamán 13: 1, que dice: 1 Y sucedió que en el año ochenta y seis persistieron los nefitas todavía en sus maldades, sí, en gran iniquidad, mientras que los lamanitas se esforzaron rigurosamente por guardar los mandamientos de Dios. ¿Qué significa guardar rigurosamente los mandamientos? Esa frase me llamó la atención. Cuando busqué la palabra, porque me gusta estudiar las Escrituras con un diccionario y lo recomiendo mucho, descubrí que una de las definiciones de riguroso era: "estrictamente aplicado o cumplido". El consejo que recibí antes de mi misión regresó a mi mente, porque así es como lo entendí, 100% obediente significa seguir estrictamente las reglas. Pero ser estricto ha llegado a tener una connotación negativa hoy en día. Un estudiante podría decir que tiene un maestro estricto. Un niño podría decir que sus padre son demasiado estrictos. Alguien que vaya a la corte podría preocuparse por tener un juez estricto. Así que tiene sentido que cuando leemos en las Escrituras que debemos seguir rigurosamente o estrictamente los mandamientos, puede haber un poco de resentimiento. Pero mientras continuaba estudiando esa frase, aprendí algo sobre la palabra estricto. La rigurosidad solo tiene una connotación negativa dependiendo de tu actitud. Si estuviéramos enfermos, querríamos un médico estricto. Si estuvieramos volando en un avión, querríamos un piloto estricto. En un parque de diversiones, querrámos que las montañas rusas se prueben utilizando las regulaciones más estrictas para garantizar nuestro seguridad. Mi amigo Brad Wilcox, consejero de la presidencia general de los Hombres Jóvenes, contó la historia de un viaje que hizo con su hijo a Nueva Zelanda. Su hijo había leído que Nueva Zelanda fue donde se inventó el puenting, ¡así que deseaba desesperadamente hacer puenting durante su viaje! Al ver que no iba a poder convencerlo de lo contrario, el hermano Wilcox le permitió ir. Lo que el hermano Wilcox no sabía era que, en Nueva Zelanda, no se hace puenting desde una plataforma con una red abajo para atraparlo en caso de que algo salga mal. En Nueva Zelanda, haces puenting desde un puente o un acantilado, quizás con un lago o un río abajo. ¡Quizás! Mientras observaba cómo se ataba a su hijo, el hermano Wilcox dijo que notó que su hijo hacía una mueca de dolor cada vez que el instructor apretaba un cordón. Cuando el hermano Wilcox preguntó qué pasaba, su hijo dijo: "Creo que las correas están demasiado apretadas". A lo que el hermano Wilcox respondió: “¡No! ¡No están lo suficientemente apretadas! " Muchas veces, sentimos acerca de los mandamientos de la misma manera que el hijo del hermano Wilcox se sintió acerca del arnés de puenting: son demasiado apretados, demasiado estrictos. Restringen nuestra libertad. Pero nadie sería tan irresponsable como para decir: "No, no quiero usar un arnés de puenting. Restringe mi libertad ". De la misma manera que un arnés apretado puede mantenernos a salvo del daño físico, guardando lo mandamientos estrictamente o rigurosamente nos puede mantener a salvo del daño espiritual. Ahora una palabra de advertencia, guardar rigurosamente los mandamientos no significa de ninguna manera guardar los mandamientos perfectamente. Esta forma de pensar puede y ha llevado a muchos considerar los mandamientos y los convenios como una lista de verificación celestial con requisitos que se deben completar en esta vida. Guardar rigurosamente los mandamientos significa seguir intentándolo, aunque sea difícil, e incluso cuando ya has fallado. El élder Jeffrey R. Holland enseñó: “Con el don de la expiación de Jesucristo y la fortaleza de los cielos para ayudarnos, podemos mejorar; y lo bello del Evangelio es que se nos da mérito por esforzarnos, aunque no siempre lo logremos…. Sigan amando; sigan tratando; sigan confiando; sigan creyendo; sigan progresando. El cielo los está animando hoy, mañana y siempre.” https://www.churchofjesuschrist.org/study/general-conference/2016/04/tomorrow-the-lord-will-do-wonders-among-you?lang=spa Segmento Dos ¿Qué es la luz? En la comunidad científica, algunos dicen que la luz se compone de paquetes de energía. Otros dicen que es una ola de energía. Pero, ¿qué sabemos los miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días acerca de la luz que el resto del mundo no sepa? Mientras leo Doctrina y Convenios 50: 23-25, escuchen y vean si pueden identificar algúnos principios de la luz que solo nosotros conocemos como miembros de la iglesia de Cristo: 23 Y lo que no edifica no es de Dios, y es tinieblas. 24 Lo que es de Dios es luz; y el que recibe luz y persevera en Dios, recibe más luz, y esa luz se hace más y más resplandeciente hasta el día perfecto. 25 Y además, de cierto os digo, y lo digo para que sepáis la verdad, a fin de que desechéis las tinieblas de entre vosotros: Sabemos que lo que no edifica no es de Dios, es tinieblas, y lo que es de Dios, es luz. Sabemos que si recibimos luz y nos quedamos con Dios, recibiremos más luz. Sabemos que la luz puede crecer dentro de nosotros. Y mi principio favorito, la luz puede desechar las tinieblas de entre nosotros. Ahora, manteniendo lo que sabemos sobre la luz, vayamos a Helamán 14, donde Samuel el Lamanita está predicando y profetizando al pueblo de Zarahemla sobre el nacimiento del Salvador. En los versículos 3-4, le da a la multitud la siguiente señal: 3 Y he aquí, esto os daré por señal al tiempo de su venida: porque he aquí, habrá grandes luces en el cielo, de modo que no habrá obscuridad en la noche anterior a su venida, al grado de que a los hombres les parecerá que es de día. 4 Por tanto, habrá un día y una noche y un día, como si fuera un solo día y no hubiera noche; y esto os será por señal; porque os percataréis de la salida del sol y también de su puesta; por tanto, sabrán de seguro que habrá dos días y una noche; sin embargo, no se obscurecerá la noche; y será la noche antes que él nazca. ¿Puedes imaginar una noche sin noche? ¿Un día y una noche y un día como si fuera un día y no hubiera noche? Si hay algo que quitas del sermón de Samuel el Lamanita, es esto: cuando invitamos al Señor a nuestras vidas, él puede hacer que haya luz donde debería haber oscuridad. Él puede hacer que haya luz en tu vida, donde actualmente puede haber tinieblas e incertidumbre. Hay mucha oscuridad en el mundo e incluso puede haber mucha oscuridad en tu vida. Quizás haya relaciones tensas. Quizás haya incertidumbre financiera. Quizás haya una soledad sofocante. Puede haber una pérdida penetrante o una salud inestable. Cualquiera que sea nuestra oscuridad, recordemos que sabemos cosas sobre la luz que el resto del mundo no sabe. El Señor puede hacer que haya luz donde debería haber tinieblas. La luz de Cristo ahuyenta más y más oscuridad a medida que crece continuamente dentro de nosotros. El Elder Dieter F. Uchtdorf enseñó: “Cada vez que vuelven su corazón ante Dios en humilde oración, experimentan Su luz. Cada vez que procuran conocer Su palabra y Su voluntad en las Escrituras, la luz aumenta su brillo. Cada vez que perciben la necesidad de alguien y sacrifican su comodidad para tenderle una mano con amor, la luz se expande y crece. Cada vez que rechazan la tentación y eligen la pureza; cada vez que piden perdón, o lo conceden; cada vez que testifican de la verdad con valentía, la luz ahuyenta las tinieblas y atrae a otras personas que también buscan la luz y la verdad….La luz de Cristo infunde esperanza y felicidad, y produce sanación de toda herida o enfermedad espiritual. Quienes experimentan esta influencia refinadora se convierten en instrumentos en las manos de la Luz del mundo para llevar luz a los demás. Ellos sentirán lo que sintió el rey Lamoni: ‘… esta luz había infundido tal gozo en su alma, que la nube de obscuridad se había desvanecido, y la luz de la vida sempiterna se había encendido dentro de su alma…’(Alma 19:6)” https://www.churchofjesuschrist.org/study/general-conference/2017/10/bearers-of-heavenly-light?lang=spa Segmento Tres Recuerdo que una vez, mientras enseñaba una lección sobre guardar los mandamientos en mi clase de seminario, uno de mis alumnos, una jovencita, al frente de la clase levantó la mano y preguntó: “Pero hermano Olivas, si ya sé que voy cometer un error y me van a castigar... ¿por qué no cometer un gran error y lidiar con las consecuencias despues? Por ejemplo, si sé que voy a romper el toque de queda por unos minutos ... ¿por qué no me quedo fuera con mis amigos toda la noche? Me voy a meter en problemas de cualquier manera.". Tengo que admitir ... Al principio no estaba seguro de qué decir. Lo interesante fue que su amiga sentada a su lado parecía estar extremadamente molesta por su pregunta, y una mirada en su rostro casi como diciendo, “Umm… ¿de verdad? ¿De verdad piensas de esa manera?” Después de pensar un poco… dije: "Bueno, probablemente la consecuencia más severa que enfrentamos cuando rompemos una regla o mandamiento es que perdemos el espíritu". Me di cuenta de que no esperaba esa respuesta. Probablemente pensó que le diría algo sobre las cosas peligrosas que suceden por la noche o lo malo que era hacer que sus padres se quedaran despiertos preocupándose por ella. Pero la verdad es que, al igual que esta jovencita, no creo que nosotros, como miembros de la Iglesia, comprendamos completamente el poder del Espíritu Santo. Esta semana leímos acerca de Samuel el Lamanita y su genial sermón a los Nefitas. ¿Y qué es lo que todos recordamos sobre la historia de Samuel el Lamanita? “Le lanzaron flechas, pero Dios lo protegió.” https://www.churchofjesuschrist.org/music/library/childrens-songbook/book-of-mormon-stories?lang=spa Jaja, esa fue mi canción favorita de la Primaria cuando era niño. Pero, regresando al punto, ¿sabemos CÓMO protegió el Señor a Samuel? En Helamán 16: 2 dice: 2 Pero cuantos no creyeron en las palabras de Samuel se enojaron con él; y le arrojaron piedras sobre la muralla, y también muchos lanzaron flechas contra él mientras se hallaba sobre la muralla; mas el Espíritu del Señor estaba con él, de modo que no pudieron herirlo con sus piedras ni con sus flechas. Sabemos que el Espíritu Santo es un consolador. Sabemos que es un purificador. Sabemos que es un testigo. Pero creo que aveces nos olvidamos de que también es un protector. Al igual que con Samuel, mientras tenemos el espíritu santo con nosotros, ninguna piedra o flecha metafórica que nos arroje el adversario podrá herirnos. El Presidente Russell M. Nelson, en su primer discurso dirigido a los miembros en general de la iglesia como Profeta y Presidente de la iglesia, nos dio la siguiente advertencia: “En los días futuros, no será posible sobrevivir espiritualmente sin la influencia guiadora, orientadora, consoladora y constante del Espíritu Santo.” https://www.churchofjesuschrist.org/study/general-conference/2018/04/revelation-for-the-church-revelation-for-our-lives?lang=spa