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Ven, Sígueme: Plantad esta Palabra en Vuestros Corazones (Alma 32-35) Aunque la lectura de esta semana en Ven, Sígueme cubre Alma 32-35, pasamos la mayor parte de nuestro tiempo en este episodio en los capítulos 32-33. Discutimos la analogía de un jardín espiritual y cómo preparar, plantar y cultivar un testimonio duradero del Evangelio de Jesucristo usando la analogía de Alma de una semilla. Transcripción Del Episodio: Después de presenciar la forma de adoración apóstata de los Zoramitas, Alma y sus compañeros les comenzaron a predicar la palabra de Dios. Encontraron éxito entre las personas que eran pobres y que habían sido expulsadas de sus sinagogas. En estos capítulos, lo que Alma y sus compañeros enseñarán a los Zoramitas es resultado directo de lo que escucharon en las oraciones de aquellos en el Rameúmtum. Hay grandes principios para aprender en Alma 32-35 y desafortunadamente no hablaremos de todos ellos, de hecho, pasaremos todo nuestro tiempo en los primeros dos capítulos. Pero mi esperanza es que lo que discutimos responderá algunas preguntas que algunos de ustedes puedan tener. Así que, vayan y busquen sus escrituras para comenzar con nuestro estudio! I. Imagínense que uno de sus amigos les pregunte cómo puede saber si el evangelio de Jesucristo es verdadero. Qué le dirían para ayudarle a recibir un testimonio? Alma 32-33 es la ayuda perfecta para aquellos que desean responder a la pregunta: ¿cómo puedo obtener un testimonio de la verdad? El Capítulo 32 es famoso por la parábola de la semilla. Pero para cualquiera de ustedes que esté familiarizado con la jardinería, saben que antes de pensar en plantar una semilla, deben pensar en el terreno. Así que quiero comenzar mencionando la parábola del sembrador (o mejor nombrado como la parábola de los 4 tipos de terreno) en Mateo 13. ¡Realmente creo que estas dos parábolas están conectadas y sirven como una lección más vasto sobre nuestros jardines espirituales! Es una parábola corta, así que leámoslo muy rápido. Este es Mateo 13: 3-8: 3... He aquí, el sembrador salió a sembrar. 4 Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y se la comieron. 5 Y parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó enseguida, porque no tenía profundidad de tierra; 6 mas cuando salió el sol, se quemó; y se secó, porque no tenía raíz. 7 Y parte cayó entre espinos, y los espinos crecieron y la ahogaron. 8 Y parte cayó en buena tierra y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta y cuál a treinta por uno. Si volvemos a Alma 32:28, lo primero que Alma les dice a los Zoramitas que hagan es: [dar] lugar para que sea sembrada una semilla en vuestro corazón... El terreno es representativo de nuestros corazones, y debemos preguntarnos si hemos dado lugar en nuestros corazones para la semilla. ¿Está nuestro corazón abierto a recibir la semilla o hay espinas, o malezas y otros obstáculos que impiden su crecimiento? Algo que hizo clic para mí fue el principio de que necesitamos limpiar el terreno de todas las cosas malas constantemente. No es solo una cosa de una vez. Estamos constantemente eliminando de nuestros jardines espirituales las cosas malas a lo largo de toda nuestra vida. Otro principio que se destacó para mí es: si quieres cosas buenas en tu vida, tienes que, como dice el versículo 28, darles lugar, tienes que ponerlas allí. Les sorprendería, pero después de limpiar todas las malezas y espinas de su terreno, los tomates o las frutas no comienzan a crecer milagrosamente. Si quieres cosas buenas, debes ponerlas allí. Por otro lado ... cosas malas, o cosas no deseadas aparecerán casi mágicamente. Las espinas y las malas hierbas aparecen sin ninguna ayuda, pero si quieres pepinos y sandía, debes ponerlo allí. Es lo mismo en el evangelio. Necesitas plantar la semilla. ¿Cuál es la semilla en esta parábola? Instintivamente podemos decir que la semilla representa la fe. En la iglesia a menudo usamos la frase “Plantar la semilla de la fe". En la primaria cantamos: La fe es saber que saldrá el sol, y ̮alumbrará mi faz. La fe es saber que Dios oirá mi oración veraz. Cual semillita es la fe; Sembrada crecerá. Tal vez pensamos que la semilla es la fe porque leemos las escrituras que hablan de la fe del tamaño de un grano de mostaza. Pero en esta ocasión, aquí en esta historia, la semilla no representa la fe. Si volvemos al vs 28, Alma dice: Compararemos, pues, la palabra a una semilla. La palabra es la semilla. Si la palabra es la semilla ... ¿cuál es la palabra? Al principio pensé que estaba hablando de las Escrituras, pero Alma les dice a los Zoramitas en 33:22: 22... mirad y empezad a creer en el Hijo de Dios, que vendrá para redimir a los de su pueblo, y que padecerá y morirá para expiar los pecados de ellos; y que se levantará de entre los muertos, lo cual efectuará la resurrección, a fin de que todos los hombres comparezcan ante él, para ser juzgados en el día postrero, sí, el día del juicio, según sus obras. 23 Y ahora bien, hermanos míos, quisiera que plantaseis esta palabra en vuestros corazones. La Palabra es Cristo y su expiación. Hay tantas ideas sobre Cristo y su expiación, ¿cómo sabemos cuál es bueno y verdadero? Volvemos a Alma 32:28, y mientras leamos quiero que marquen las palabras que describen lo que la buena semilla hará dentro de nosotros: 28... si dais lugar para que sea sembrada una semilla en vuestro corazón, he aquí, si es una semilla verdadera, o semilla buena, y no la echáis fuera por vuestra incredulidad, resistiendo al Espíritu del Señor, he aquí, empezará a hincharse en vuestro pecho; y al sentir esta sensación de crecimiento, empezaréis a decir dentro de vosotros: Debe ser que esta es una semilla buena, o que la palabra es buena, porque empieza a ensanchar mi alma; sí, empieza a iluminar mi entendimiento; sí, empieza a ser deliciosa para mí. Hinchar en le pecho, ensanchar el alma, iluminar el entendimiento, ser deliciosa... o más simple puesto en vs 32: si una semilla crece, es semilla buena; pero si no crece, he aquí que no es buena; por lo tanto, es desechada. ¿Has obtenido una mejor comprensión de Cristo siendo miembro de esta iglesia? ¿Te has convertido en una mejor persona por lo que has aprendido en esta iglesia? ¿Has sido enriquecido con cosas que antes no entendías debido a este evangelio? ¿Has anhelado aprender más? Entonces eso significa que la palabra que se enseña en esta iglesia es verdadera. También me gusta que diga "Si es una semilla verdadera, o semilla buena ..." Quizás en este momento no se puede decir que sabes que es verdad, pero se puede decir que sabes que es bueno ... ese es un gran comienzo. Si hay un aspecto del evangelio sobre el que todavía estás tratando de hacer crecer un testimonio, y aún no puedes decir que sabes que es verdad, pero puedes decir que es bueno, ¡está bien! Sigue haciendo lugar para esa semilla. Sigue desmalezando y limpiando ese jardín para que la semilla de un testimonio pueda crecer. El élder Jeffrey R. Holland dijo esto sobre su creciente testimonio: Lo que en una ocasión fue para mí una pequeña semilla de convicción ha crecido hasta convertirse en el árbol de la vida; de modo que si la fe de ustedes pasa por pequeñas pruebas en ésta o en cualquier otra época, los invito a que se apoyen en la mía. Sé que esta obra es la obra verdadera de Dios, y que únicamente nos pondremos en peligro si permitimos que la duda o los demonios nos desvíen del sendero. Conserven la esperanza; sigan adelante. Con franqueza reconozcan sus inquietudes, pero primeramente y para siempre aviven las llamas de la fe, porque todas las cosas son posibles para los que creen. https://www.churchofjesuschrist.org/study/general-conference/2013/04/lord-i-believe?lang=spa Así que hemos discutido el terreno. Hemos discutido la semilla. Después de plantar una semilla, ¿es eso todo lo que tienes que hacer? ¡No! La tercera parte de esta lección de jardinería espiritual es que debes asegurarte de que la semilla tenga raíces. Es lo mismo con el evangelio. No podemos simplemente plantar la palabra en nuestros corazones ... tenemos que asegurarnos de que la palabra establezca raíces. El versículo 41 nos dice las dos claves para establecer raíces fuertes: si cultiváis la palabra, sí, y nutrís el árbol mientras empiece a crecer, mediante vuestra fe, con gran diligencia y con paciencia, mirando hacia adelante a su fruto, echará raíz; y he aquí, será un árbol que brotará para vida sempiterna. La clave para desarrollar raíces profundas en la palabra es diligencia y paciencia. El aprendizaje diligente puede significar constancia. He escuchado a personas en la iglesia, cuando se enfrentan a una pregunta difícil decir: "Todo lo que sé es que no sé nada". ¿Es eso lo que diría alguien que estudia diligentemente el Evangelio? Ahora la paciencia en el aprendizaje es probablemente la parte mas difícil. Vivimos en un mundo donde podemos obtener respuestas ahora. Queremos saber algo, podemos tomar nuestros teléfonos, ir a wikipedia y encontrar las respuestas, algunas verdaderas, otras no. Pero escuchen lo que el Élder Dieter F. Uchtdorf dice que la paciencia hace por nuestro aprendizaje espiritual: "La paciencia es un proceso purificador que refina el entendimiento, aumenta la felicidad, centra la acción y ofrece la esperanza de la paz." https://www.churchofjesuschrist.org/study/general-conference/2010/04/continue-in-patience?lang=spa Así que tenemos nuestro terreno listo y nuestra semilla, y nos hemos asegurado de que nuestro árbol tenga raíces ... ¿qué sigue? ¿Cuál es el punto de hacer crecer este árbol? La cuarta y última parte de la analogía de la jardinería es la fruta. Leamos los versículos 40 y 42, y dime qué historia de las Escrituras se te viene a la mente al leer estos versículos: 40 Y por lo mismo, si no cultiváis la palabra, mirando hacia adelante con el ojo de la fe a su fruto, nunca podréis recoger el fruto del árbol de la vida. 42 Y a causa de vuestra diligencia, y vuestra fe y vuestra paciencia al nutrir la palabra para que eche raíz en vosotros, he aquí que con el tiempo recogeréis su fruto, el cual es sumamente precioso, y el cual es más dulce que todo lo dulce, y más blanco que todo lo blanco, sí, y más puro que todo lo puro; y comeréis de este fruto hasta quedar satisfechos, de modo que no tendréis hambre ni tendréis sed. Estos versículos nos llevan de vuelta al sueño de Lehi. La frase que me llamó la atención en el vs 42 es "y comeréis de este fruto hasta quedar satisfechos". Actualmente, estamos tratando de enseñarle a nuestro hijo Max a probar nuevos alimentos, y muchas veces lo que hará es tomar un bocado y decir "¡No!" Tenemos que engañarlo para que muerda un poco más antes de darse cuenta de que realmente le gusta la nueva comida. Esto me recuerda a aquellos en el sueño de Lehi que tomaron un bocado del fruto del Árbol de la Vida: 28 Y después que hubieron probado del fruto, se avergonzaron a causa de los que se mofaban de ellos; y cayeron en senderos prohibidos y se perdieron. Se necesita más que solo un poco de la fruta para darse cuenta de los efectos en su vida. Vemos este tipo de miembros todo el tiempo, estos miembros de un solo bocado. Miembros que tienen una mano en la barra de hierro mientras tocan las cosas inmundas del mundo con la otra. No podemos dar un solo mordisco al Fruto del Árbol de la Vida y esperar que el Señor nos bendiga. Necesitamos comprometernos a comer toda la fruta. Tierra, semillas, raíces y frutos ... todos los componentes necesarios para desarrollar un testimonio fuerte y saludable de Jesucristo. Élder Uchtdorf nos enseña el por qué es importante desarrollar nuestros testimonios. Él dijo: Un testimonio proporciona la debida perspectiva, motivación y el cimiento sólido sobre el cual edificar una vida útil y de progreso personal. Es una fuente constante de confianza, un compañero fiel y verdadero en los tiempos buenos y en los malos. Un testimonio nos brinda una razón para tener esperanza y alegría; nos ayuda a cultivar un espíritu de optimismo y de felicidad que nos permite regocijarnos por las bellezas de la naturaleza. Un testimonio nos motiva a escoger lo justo en todo momento y en toda circunstancia; nos motiva a acercarnos más a Dios, y a permitir que Él se acerque más a nosotros. Nuestro testimonio es un escudo protector y, al igual que una barra de hierro, nos conduce a salvo a través de la oscuridad y la confusión. https://www.churchofjesuschrist.org/study/general-conference/2006/10/the-power-of-a-personal-testimony?lang=spa ¡Gracias por escuchar otro episodio de EstuidoEn15! Felices estudios y recuerda ... eres uno de los favoritos de Dios!
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